REPORTAJE: PIEZAS DE DISEÑO EN PLÁSTICO ROTOMOLDEADO

El rotomoldeo es un un modo de fabricación con muchas posibilidades, resistente y maleable. Consiste en un proceso de transformación del material plástico en el que no existe presión. El material es introducido en la cavidad de molde en forma de polvo. Una vez cerrado, el molde se introduce en un horno. La transmisión térmica a través de las paredes provoca la fusión y la adhesión del material. después de su enfriamiento, se procede a sacarlo del molde. El resultado es un material compacto con una superficie homogénea.

No es un plástico convencional, lo que lo diferencia es el proceso en sí, al ser un fundido, el material que surge no tiene fisuras, siendo así fuerte y resistente. Esta resistencia ha hecho que su uso se haya extendido a juguetes. Los niños podrán jugar tranquilamente con juguetes hechos de este material, su dureza los hace irrompibles.
Una ventaja importante del rotomoldeo es que es reciclable, lo que le da un valor añadido. Un juguete que es tirado a la basura, puede convertirse en una tarima como éstas para uso industrial, idóneas por su aguante y que pueden volver a reconvertirse.
Esta característica hace a que este material tenga muchas ventajas a largo plazo. Si su fabricación ya es de bajo coste porque no necesita mucha maquinaria y porque no necesita presión, menor es al poder reciclarlo. Todos son ventajas con el rotomoldeo. La tarima puede reconventirse en un contenedor resistente antivandálico, idóneo para hacer la calle.
El proceso de fabricación ofrece múltiples posibilidades en la creación. Pueden realizarse las formas más complejas, además de que pueden crearse tamaños muy dispares. Lo sorprendente de este material es que su uso no es sólo funcional o industrial, sino también se utiliza en diseño decorativo.
Su dureza y resistencia lo hacen ideal para los ambientes exteriores, la marca Vondom, especialista en decoración de este tipo, le ha dejado sitio al rotomoldeo en su colección fang i aigua. Con el aguante que tiene este material, qué mejor que crear unas macetas que combinen funcionalidad y estética.
Paco Capdell ha creado la Silla Novecento, de propileno rotomoldeado. Una silla de líneas suaves, clásicas y con aires barrocos, por su resistencia es tan válida para interiores como para exteriores. Su presencia dará un toque de elegancia al espacio en el que se encuentre, desbancando a la silla típica de plástico de terraza. El rotomoldeo nos ofrece más posibilidades.
La empresa Heller también ha utilizado este sistema para realizar múltiples diseños, muestra de que resistencia y diseño es posible, y que además, son la unión perfecta. Vamos a detallar unos modelos de esta empresa. El primero es un rediseño del ya clásico sofá surrealista en forma de labios. Bocca es un sofá para dos, en el que el rotomoldeo se une con el arte. Diseñado por Studio 65 Y es que la marca Heller está en continua exploración de nuevos materiales, de nuevas técnicas, y lo demuestran con estos diseños realizados en rotomoldeo. Sus diseños están presentes en el Museo de Arte Moderno y en el Metropolitan en Nueva York, en el Louvre de Parísy en la Pinacoteca de Munich. Son un referente, una compañía que se renueva y actualiza. Qué mejor que ellos para darnos un ejemplo de lo que puede hacerse con el rotomoldeo. Otro modelo de Studio 65 es Capitello, también creado en rotomoldeo.

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