Cortinas

La elección de los textiles, es una de las piezas clave en cualquier decoración, conseguirán dotar de calor de hogar nuestra vivienda, y serán en parte quienes marquen el estilo imperante en cada habitación. El tipo de tela que escojamos es una parte importante, pero no la única, la barra en la que colgarla y el método de sujeción, determinarán el resultado final.
Hoy en día el mercado de posibilidades es amplio en su contenido, gasas, sedas, saco, lonetas… La elección del textil vendrá condicionada tanto por el presupuesto de que dispongamos, como del estilo que deseemos:
Los tejidos naturales como el algodón o el lino, aportarán a nuestra casa un aire fresco, exótico, moderno…
Con la utilización de gasas o sedas conseguiremos ambientes clásicos, románticos y delicados.
Si optamos por telas gruesas con grandes estampados estaremos recreando escenarios de época, elegantes y recargados.
La tela de saco hará que nuestra habitación se impregne de un estilo rústico y provenzal.
Existen diversos métodos de sujeción y confección de cortinas, y éstos de igual forma que la tela escogida, influyen de forma determinante en el estilo final de la estancia en que se coloca.
Estores
Los estores son un buen recurso para estancias de pocos metros ya que ocupan poco espacio visual. Son muy utilizados en ambientes modernos, que recrean estilos minimalistas. Permiten ser recogidos a distintas alturas formando tablas, y se pueden confeccionar en todo tipo de telas. Se debe poner especial cuidado en la elección de tejidos estampados, ya que al recoger el estor, el dibujo quedará cortado y el efecto puede distar mucho del inicial deseado.


Persianas o estores enrollables
Muy adecuadas para lugares que deben dar sensación de asépticos, como cuartos de baño o cocinas, pero también para estancias en las que la funcionalidad sea la tecla dominante, e impere en ellos la limpieza de formas y la sobriedad. Permiten recogerse en la parte superior, dejando completamente despejada la ventana.


Venecianas
Tienen la cualidad de que sus láminas se pueden girar en función de la orientación de la luz, permitiendo el paso de mayor o menor cantidad, dependiendo de la actividad a desarrollar. Son muy utilizadas en lugares de trabajo. Se fabrican en diferentes materiales como madera, pvc, aluminio… y en una carta de colores donde encontraremos “casi“ todo lo que busquemos, incluso láminas con diferentes estampados.


Visillos
La principal función de los visillos es velar la luz que entra, y supone un primer vestido para la ventana. Generalmente se llevan a cabo con telas ligeras ya que la luz debe pasar a través de ellos. Los visillos de color permiten que la luz adquiera su tonalidad, dando calidez a la estancia.


Panel japonés
Es un estor de proveniencia oriental, como su nombre indica. Una serie de paneles llevados a cabo en uno o varios tejidos, se cruzan entre si, y se superponen para abrirse permitiendo el paso de la luz. Se pueden utilizar todo tipo de telas, las gruesas o rígidas darán muy buenos resultados e este tipo de confección. El panel japonés admite cualquier estampado, ya que al colocarse tensado, permite una perfecta visualización del dibujo.

Caídas o cortinones
Cumplen una función estética y complementaria. Generalmente se colocan a ambos lados de la ventana, dejando libre el centro para permitir el total paso de la luz. Se llevan a cabo en telas gruesas como lonetas, saco, terciopelo…, y en ocasiones con grandes estampados y colores intensos. Pueden actuar como complemento a cualquier otro tipo de cortina, estor, visillo, veneciana…
Bandos
Se colocan en la parte superior de la ventana, tapando el nacimiento de los visillos y la caja de la persiana. Para su confección se utilizan telas que nada tienen que ver con el visillo, generalmente más gruesas y combinadas con las caídas (en el caso de que existan). Pueden confeccionarse a base de tablas, pliegues hundidos o totalmente tensados. El bajo puede rematar recto, en ondas, con adornos de pasamanería…
Algunas recomendaciones para un óptimo resultado…
Es recomendable que todas las telas utilizadas para el vestido de una ventana sean de las mismas tonalidades, ya sean lisas o estampadas.
En estancias con amplios ventanales, la utilización de diferentes tipos de cortinas aportará sensación de riqueza.
En estancias pequeñas, los estores o persianas enrollables dotarán a la habitación de mayor amplitud.
Si la ventana a vestir es pequeña, el estampado del tejido elegido deberá serlo también, de lo contrario se producirá un efecto de descoordinación.
La barra de la que colguemos nuestra cortina debe estar en perfecta coordinación con el estilo de la habitación. De forja para estilos rústicos, acero para ambientes funcionales, madera para salones…
En la tendencia actual, impera en cualquier estilo la maxi–cortina, extraordinariamente larga, que reposa formando caracolas en el suelo.
Con la utilización de alzapaños, borlas o escarapelas conseguirás potenciar más si cabe, el estilo que desees marcar en tu casa.

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