Dormitorios para Bebes y Niños


Decía el pedagogo japonés Shinichi Suzuki: “cuando un adulto mira para atrás, el entorno en el cual su hijo se ha ido forjando, se dará cuenta con sorpresa que el total de su ser, incluido el corazón, habilidades y personalidad, es el producto de la historia de su entorno.”


El primer medio ambiente de un niño es el vientre de su madre, donde se encuentra cálidamente protegido y resguardado hasta la hora de nacer. Es en ese momento cuando los adultos que le rodean serán los responsables de construir un espacio adecuado y agradable, de acuerdo a las necesidades del bebé, donde crezca y se desarrolle felizmente.

El medio, espacio o entorno, influyen en el desarrollo del ser humano a lo largo de su vida; por eso es necesario que el niño tenga un lugar propio donde duerma, juegue y guarde sus cosas favoritas. Aún cuando la vivienda sea reducida, el niño puede tener un lugar especial para él.


Los adultos debemos ofrecer, empleando nuestra creatividad, espacios adecuados a la edad y necesidades de cada niño. El medio que rodea al niño no significa solamente un lugar para vivir, sino también un espacio físico agradable que propicie la estimulación de sus sentidos y movimientos, y el reconocimiento del niño dentro de la familia y la comunidad, lo cual forma parte muy importante de este medio.


El espacio debe permitir que el niño actúe libremente, ya que a través de la libertad de movimientos reconoce su lugar y el de otras personas, y siente que las cosas están a su alcance y hechas a su medida.


El espacio y el ambiente que rodean al niño hacen posible el conocimiento cuando se le deja tocar objetos, sentir texturas, apreciar formas, tamaños, colores, diferentes pesos e ir de un lado a otro. A través de la relación con su medio el pequeño aprende reglas como la de respetar las pertenencias de los demás; así convive en familia y posteriormente en la comunidad y en la escuela.


Habitaciones para bebes

En el mercado actual existen infinidad de posibilidades a la hora de diseñar una habitación para un bebé: desde las tradicionales cunas, los modelos más vanguardistas y diseños “diferentes”, hasta las funcionales cunas convertibles. Por lo tanto, podremos barajar distintas opciones en función de nuestras necesidades y deseos.


Es importante tomar en cuenta que esta etapa de nuestro hijo es relativamente corta. Es decir, en pocos años tendremos la necesidad de realizar la transformación del cuarto del bebe a habitación juvenil. Por esto es recomendable tener en mente, a la hora de la elección del mobiliario, el futuro próximo, que llega más pronto de lo esperado.


A la hora de diseñar, los aspectos que tenemos que tomar en cuenta y acondicionar el cuarto del bebe son los siguientes:

Los colores en la habitación del bebe
La forma más sencilla de cambiar el aspecto de una habitación es con el uso del color. Personalizar la habitación del bebe es una de las grandes ilusiones de los padres. La gama de colores y las posibilidades son enormes, el color indicado dependerá del gusto de cada familia, de sus vivencias y de sus aspiraciones. Se pueden emplear tonos fuertes o suaves, se pueden combinar las gamas o contrastar con cenefas o viniles.


Iluminación del dormitorio del bebé
En cuanto a la iluminación de la habitación es aconsejable, además de la iluminación del techo, tener una lámpara de pie o de mesa, para utilizar en el caso de que el bebé necesite cuidados durante la noche, sin tener que incomodar con la luz más fuerte. Una luz tenue puede ayudar también al bebé a que concilie mejor el sueño.


Las cortinas o persianas son necesarias para controlar la entrada de luz natural durante el sueño del bebé; se recomienda que usemos las que están hechas de materiales que no atrapen mucho polvo. El mismo consejo se puede aplicar al protector de la cuna y a la colcha. Que sean de un tejido que no absorba tierra y ningún tipo de polvo.


Cuanto más sencillo sea el mobiliario de la habitación, mejor. Al principio, el bebé necesitará de una cuna, un armario o ropero y un cambiador; con cajones, puertas o canastas, para almacenar todos lo necesario. Posteriormente, sería conveniente que tuviera un baúl para los juguetes, una silla y una mesita de actividades para cuando empiece a hacer sus primeros garabatos. La posición y distribución de los muebles son muy importantes porque van a determinar el área para estar.

Consejos de seguridad para la habitación del bebé
El ambiente en el que tu bebé va a crecer debe ser cálido, agradable, estimulante, cómodo…, Un espacio en el que el bebé se sienta protegido y arropado. Por lo tanto, es necesario que sea extremadamente seguro. Usa pinturas no tóxicas, muebles que no sean puntiagudos, protectores de enchufes, de cajones, de puertas y ventanas. Guarda bien los medicamentos, las pomadas, y otros materiales que el bebé pueda llevarse a la boca. Evita los objetos de cristal, de cerámica, u otros que puedan romperse y dañar al bebé. Todo cuidado es poco a la hora de protegerlo.


Es muy importante que la habitación del bebé no esté sobrecargada de cosas, de peluches, y otros objetos decorativos. En los primeros meses, evita las alfombras, acumulan mucho polvo y tierra, lo que puede provocar alergias al bebé. Una habitación cargada de objetos es más difícil de limpiar, y la limpieza es un factor importante para la salud del bebé. Además, la habitación debe tener una buena ventilación.


Habitaciones infantiles
A partir de los tres o cuatro años de edad, los niños ya pueden y deben opinar sobre el diseño de su habitación. Muchos niños manifiestan interés por algún color en concreto e incluso por algún personaje favorito o tema; es muy bueno escucharlos.


Considero que los padres deben tomar en cuenta las sugerencias de los niños a la hora de rediseñar su habitación porque eso favorecerá que se encuentren más a gusto en su espacio personal dentro de la casa. Incluso si la habitación es de su gusto, será más fácil que cuide todo lo que hay en ella y la mantenga limpia y ordenada.


Precisamente, son ellos los que van a dormir, jugar, descansar y a utilizar esa habitación. Si el niño no la siente suya, puede que prefiera ir a dormir a la habitación de sus padres que, seguramente, le será más agradable. Muchos detalles y aspectos de la habitación de un niño de 3 ó 4 años quedarán en su memoria y en sus más tiernos recuerdos. A estas edades, los niños hacen de su habitación un mundo propio de fantasías. Si se favorece esa primera sensación de poder, es posible que la cuide con cariño, recogiendo sus juguetes, haciendo la cama, ordenando y clasificando determinados lugares para cada cosa.


La organización es un hábito que se debe estimular, con diálogo y cariño, y no con órdenes, desde la más temprana edad.


- Música. La música es un gran estímulo para el bienestar del niño. Es importante que tengan un lugar dentro de la habitación para escuchar o hacer música, pues colabora con el aprendizaje general, estimula el desarrollo del lenguaje, hace bailar, y mejora la sociabilidad de los niños, aparte de relajarlos.


- Muebles. El cambio de mobiliario debe estar en consonancia con el tamaño del niño.
Hay que emplear únicamente los necesarios tomando en cuenta la dimensión de la habitación.


- Cajones y jugueteros. Cuanto más años tengan los niños, más cosas tendrá en su habitación. Más libros, más juguetes… Por eso, la organización es primordial. No dejes que la habitación llegue a ser un espacio saturado. Con un buen diseño de jugueteros o contenedores, se facilita la organización de los distintos objetos y juguetes.

- Recuerdos. No te deshagas de todo. Mantén algunas cosas que proporcionen seguridad al niño, como por ejemplo, un libro, un peluche, un cojín, o algún dibujo que él haya realizado.


- Espacio. El niño necesita de libertad de movimiento para andar, bailar, saltar, y moverse en su cuarto. Deja sitio libre en el centro de la habitación.


- Accesibilidad. Sitúa los juguetes y libros preferidos del niño en un sitio donde él pueda alcanzarlos sin dificultades.
- Rincones. Crea rincones para diferentes actividades. El closet o vestidor para la ropa, un cajón para los zapatos, una estantería para los libros, un baúl para los juguetes, una pizarra para enseñar y aprender, y reserva un rincón del cuarto para las manualidades. Así será más fácil organizar todo con tu hijo.- Luz y ambiente. La luz natural también es importante en un cuarto de niños. Las cortinas o persianas deben ser de un material que impida la luz durante la siesta.


- Sencillez. Ten cuidado de no llenar demasiado la habitación de los niños con imágenes, cuadros, figuritas, etc. Se puede convertir en un espacio agobiante.


La relación que establece el niño con lo que le rodea tiene que ser tomada en cuenta a la hora de diseñar el espacio que usará. Se tiene que considerar que el niño crece, y su vida se desarrolla, a través del afecto con la familia, del juego cotidiano y también de su interacción con el entorno.


Es muy aconsejable pedir ayuda a un profesional en interiorismo para que nos guíe en estas decisiones tan trascendentes, ya que acertar o no en el diseño correcto de la habitación nos afectará a nosotros y a nuestros pequeños, durante mucho tiempo.

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